
Las imágenes son representativas; el producto final puede variar ligeramente.
Sal Espiritual Santo Niño de Atocha
Nombre en inglés: Holy Child of Atocha Spiritual Salt
Para la familia que espera a alguien preso o lejos de casa
- Artículo
- SL-003
- Tamaño
- Bolsa de 1.5 oz (42 g)
- Intención
- Santos y devoción, Justicia y asuntos legales
Aviso. Solo para uso espiritual; se vende como artículo de curiosidad. No se promete ni se garantiza ningún resultado.
Ingredientes: Sal de mar, lavanda, fragancia, FD&C Azul No. 1.
Contiene color y fragancia; no es alimento. Manténgase fuera del alcance de los niños. Manténgase seco.
Sobre esta sal
El Santo Niño de Atocha es el Niño Jesús de peregrino, con su canasta de pan y su guaje de agua. La devoción viene de Atocha, en España, donde se cuenta que un niño les llevaba comida y agua a los presos cuando nadie más podía. Las familias tienen esta sal en casa mientras esperan: por un hijo en la cárcel, un esposo que va camino al norte, una hija que trabaja en otro país, por todo el que anda perdido o lejos de casa.
En casa, la sal va en su altar. Muchos ponen un platito junto a su imagen, al lado del vaso de agua y del pan que le dejan, y espolvorean un poco en la puerta para el día en que la persona vuelva a entrar por ella. Sus devotos dicen que sale de noche a ayudar a la gente y que gasta sus zapatitos, por eso le llevan unos nuevos.
La sal se cambia cada semana, cuando se cambian el agua y el pan, y la vieja se barre hacia afuera por la puerta principal. Cuando la persona por la que pidió ya está en casa, barra bien la entrada y prenda una veladora blanca para dar gracias. Su gran santuario está en Plateros, cerca de Fresnillo, Zacatecas, adonde los peregrinos van a cumplir sus mandas. Sus veladoras son la azul y la blanca.
Formas de uso
- Junto a su imagen
- Ponga un platito de sal al lado de su figura, con el vaso de agua y el pan. Cambie las tres cosas juntas cada semana.
- En la puerta
- Espolvoree un poco en la entrada y pídale al Santo Niño que guíe a esa persona de regreso a casa.
- Con su petición
- Escriba en un papelito el nombre de la persona y dónde está. Déjelo debajo de su veladora, con el platito de sal al lado.
- El día que regresa
- Barra la entrada hacia la calle y prenda una veladora blanca. Si le prometió zapatitos nuevos, llévelos.
Va con
Ponga unas gotas del aceite Santo Niño de Atocha en una veladora azul o blanca junto al platito de sal. Cuando un ser querido espera una audiencia, muchas familias prenden otra veladora con Justo Juez, y Ángel de la Guarda es para el que va en camino.






